Nuestra marca país atraviesa por un mal momento. Se esperan tiempos difíciles para el turismo dominicano a partir de 2020.

La sequía aumenta el calor. Sin las plantas de Punta Catalina generando a toda capacidad, los apagones no pueden disminuir considerablemente. Se afecta la producción agrícola.

La inseguridad ciudadana no cesa y el miedo aumenta. Las Fuerzas Armadas le echan una mano a la Policía y tranquilizan temporalmente algún barrio, pero así no hay pollo que llegue a gallo.

Mientras esto ocurre, la economía del país se resiente a pesar de sus todavía buenos indicadores, y comienza a presentar signos de cansancio y ralentización.

La capacidad de endeudamiento del Estado va llegando a niveles que preocupan porque ya comprometen un alto porcentaje de sus ingresos, lo que podría afectar la capacidad del gobierno para mantener y seguir avanzando en su mejor historia y su mayor logro, o sea, la lucha contra la pobreza y por la inclusión, la expansión y mejoría de los servicios públicos y los programas sociales que ofrece a los más necesitados, o sea, su joya, “la joya de la corona”, quiero decir, y a la Jornada Escolar Extendida, a la cobertura de SENASA o a las estancias infantiles me remito, para no hablar de mi dilecto CAID, el maravilloso Centro de Atención Integral para la Discapacidad.

Si todo esto no fuera suficiente, el Departamento de Justicia de Estados Unidos, a través del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, con sede, precisamente en Washington, nos envía con Alicia Ortega y su Informe la segunda temporada de la serie Odebrecht, pero no para verla en Netflix que entretiene mucho, sino para que la reciba la Procuraduría General de la República.

En medio de este lúgubre escenario, visto el destape de ayer de Reynaldo Pared y los otros 22 seguidores del presidente Medina en el Comité Político del PLD, con su mensaje dirigido frontalmente a Leonel Fernández y sus seguidores, ¡y con boche incluido!, la organización morada no pudo elegir peor momento para partirse en dos.

El Congreso Nacional es ya un campo de batalla, y el país entero una sola pregunta. LA PREGUNTA: ¿Cuándo, cómo y hasta dónde se intentará modificar la Constitución de la República para habilitar al presidente Medina?

Entonces, “pasajeros al tren, pasajeros al tren”, “voten, honorables, voten honorables”… “ocupen su localidad”,  “el acto va a empezar”. Con su permiso.

1 comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s