El pasado sábado, en la reunión del Comité Central del PLD, Danilo Medina vino a confirmar lo que en 2011 ya había confirmado Leonel Fernández: que son ellos dos los líderes de la organización, los que, a la hora de los hornos, han logrado salvarse de la tentación de confundir sus deseos con la realidad para obedecer los mandatos -a veces crueles- de la Real Politik. El Frente Patriótico, por ejemplo.

Como ocurre ahora en 2019 con Medina, en el año 2011 el entonces presidente Fernández disponía de todo lo necesario para aplastar -mas o menos democráticamente- a su adversario, que en ese momento no superaba la tercera parte de las intenciones de voto dentro o fuera del PLD y sus organismos.

¿Por qué en la reunión del pasado sábado, Medina decidió no aplastar (más o menos democráticamente) a su adversario? Porque, como Fernández en 2011, él también jefe del Estado sabe muy bien que sin el apoyo del sector Leonel es muy difícil -rozando lo imposible- vencer a una oposición que de a poco ha ido aprendiendo las lecciones que cada derrota le ha enseñado. La primera de ellas la resume una frase lapidaria: “Sin tetas no hay paraíso” pues, como dicen los gringos del sur, “una novia sin tetas más que una novia es un vecino”. Ya me explico: Sin unidad morada (PLD), por un lado, ni frente amplio y unido en azul (PRM), por el otro, no habrá victoria para ninguno. (Todo esto es un Deja Vú 2011 con los mismos actores, pero con los personajes cambiados).

Ahora queda por ver si en octubre llegará “sangre nueva” al PLD o si, cual Juan Marichal en su gloria deportiva, Leonel Fernández logrará relevarse a sí mismo, e inventarse de nuevo en esta entrada 16 de su carrera política, de aquel inolvidable partido de don Juan. Por lo menos, admitamos aquí que el profesor parece haber escuchado los viejos consejos de ya viejos amigos, y ahora en las fotos uno ve con más frecuencia a Omar and friends, y mucho menos a esas terribles maquinitas de restar votos, más impopulares que un nazi en Israel.

Mientras todo esto transcurre, y los delfines de Medina llegan a algún tipo de acuerdo en sus recelos por la gabela que les tomó Gonzalo Castillo, a quien ahora llaman “el tapado”, a pesar de que trabaja en mangas de camisa ¿?; y Domínguez Brito, respetuoso pero frontal, a través de publica misiva desafía al profesor Fernández a debatir sus propuestas “donde quiera que esté, si es que está o está llegando”, mientras todo esto ocurre, todas las miradas de la fauna política nacional conducen hasta Margarita Cedeño que, por ser desde hace mil años la tercera peledeísta con mayor simpatía e intención de voto, su apoyo a tal o cual aspirante podría ser decisivo en unas primarias que por abiertas incluyen al resto de la sociedad, más allá de los templos machista-leninistas demorados, y alejada la doctora de todos los pactos sean estos de Varsovia en El Cantábrico, o del Atlántico Norte (OTAN) en Bella Vista. No sé si me explico. Con su permiso.

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s