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Ciudadanos y no votantes: el alto precio de la política como arte de lo posible

           Durante décadas ha habido en el país una relación de amor/odio entre nuestros partidos supuestamente revolucionarios o liberadores, y los electores.

            Ambas organizaciones, amparadas en las figuras ya legendarias del Dr. Peña Gómez o del profesor Juan Bosch, han llegado al poder pero, vistos los hechos, digamos que lo han hecho al alto precio de dejar de ser lo que han sido o pretendido ser: Liberadores o revolucionarios.

            Una sola frase posiblemente explica parcialmente ese comportamiento: “La política es el arte de lo posible”. Y como nuestro electorado, traumatizado de tanto autoritarismo y ‘conchoprimismo’ celebrado, es un electorado conservador y clientelista, estos partido llegan al poder y aplican la sentencia antes mencionada y se acercan al conservadurismo, al fin y al cabo, Bosch y Peña bien pueden esperar.

            “En política se hace lo que conviene”, repiten los políticos de estos partidos. Para ser más exactos, completemos la frase: “en política sólo se hace lo que conviene para ganar elecciones”, y ahí está la explicación de todas las querellas que tantos durante tanto tiempo hemos mantenido frente a peledeístas o perredeístas según gobiernen o no.

            La realidad es terca (como el quererte, ay). No es con Alicia Baroni en un mitin perredeísta, o con canciones de Manuel Jiménez en el caso del PLD, como se conecta con la gente, con el pueblo, las mayorías. Para eso están impresentables e innombrables artistas de masas u otros especímenes del mal gusto. Pero es con ellos y no con ¡Francisco Alberto, caramba! como se obtienen los favores electorales de esa decisiva masa bullanguera y gozosa que ven las elecciones como bonche u oportunidad de traguear y gozar gratis.  

            PRD y PLD no cantan con su canción sino con la que le tocan, porque quieren seguir en “Las 40 principales de los Billboard”… del triunfo electoral. Por eso, ambos han hecho sólo lo que conviene hacer para ganar elecciones. Y las han ganado.. Y es que los partidos/gobiernos llegan en sus prácticas democráticas hasta donde el talante democrático de los votantes les permite, les exige. Así, ellos serán tan honestos como el nivel de honestidad de la sociedad que gobiernan, incluidos, empresarios, periodistas, costureras, pasamanos, militares, choferes, prostitutas, agrónomos, porteros.

            ¡Queda aquí el desafío para cada quien!

            Mientras, en lo que seguimos quejándonos de los sempiternos males que gobierno tras gobierno permanecen, y del hecho de que los peores de cada partido puedan candidatearse y por sus fechorías reciben –electoralmente- no la condena sino el reconocimiento del voto, vayamos pensando qué C… podemos hacer para que estos dos partidos que reinan solitarios en el favor electoral traten de hacer de la política el arte de lo posible… pero solo después de intentar “con un par” lo imposible. Visto Barrick Gold, Loma Miranda y otros guiños, tal parece que en eso anda el presidente Danilo Medina. 

            El Presidente ha dado más de una demostración de estar dispuesto a “hacer lo que nunca se hizo” en más de un tema. Apoyémosle en la tarea. Y al mismo tiempo seamos implacables contra su gobierno cuando no corrija lo que está mal o cuando algún “canchanchán” alocado de morado atente contra lo que está bien, con lo ya logrado. Militemos como ciudadanos, no actuemos como votantes.

            Por cierto, como el Presidente prometió retirar de su orquesta a quienes desafinen e intenten dañar su concierto de 48 meses, le informo que en INESPRE y en BIENES NACIONALES esta cantando Musiquito, y el Dúo de Nikauly de la Mota y Milagros Germán amenaza con interpretar “La Mamma Morta”.

 

Ahora sí que somos pobres

 


 

           

            Pobres, lo que se dice pobres, siempre hemos sido los dominicanos. De pan, de alma, amor o espíritu, pero pobres.

            Sin embargo, una cosa es la pobreza y otra mucho peor es la incertidumbre del atraco, el sentimiento de impotencia, ese jodido pronóstico de la muerte, alarma de ser y estar vulnerable y solo ante el peligro inminente como el sol, seguro como el morirse, pagar impuestos (o volver a verte).

            Ahora sí, que somos pobres.

            La delincuencia, de tanto ser mimada, promovida y estimulada desde el poder con sus inconductas celebradas; la misma que hace muchos años arrasaba con nuestros barrios empobrecidos, ha bajado a los centrales polígonos de todas las ciudades del país, desde Santo Domingo a Santiago, desde Baní a La Vega.

            Ahora sí que somos pobres, sin poder dormir hasta que la Paola mayor regrese del bonche juvenil.

            Ahora sí que somos pobres y andamos todos esquizofrénicos y acoñaditos de miedo.

            Las estadísticas están ahí para que lloremos juntos, pero no teman, no voy a torturarles.

            La delincuencia, como los amores impertinentes ha llegado para quedarse y no hay forma ni manera de que el Estado lo enfrente con mínimo éxito.

            Comencemos por el trujillismo celebrado de un país supuestamente antitrujillista, pero donde al director de la Policía le llaman “jefe”, y despacha con el Presidente de la República y no con su ministro.

            Somos, como pocos países del mundo, una aldea con Metro y Ipad donde el ciudadano al ver una patrulla policial se asusta y pone el celular en OK por si hay que llamar a un general amigo (preferiblemente del Ejército) para que lo salve del asalto/extorsión/picoteo.

            ¿Cómo tener éxito cualquier plan de seguridad, cuando la población teme más a quien debe cuidarlo de los delincuentes que a los mismos delincuentes?

            Claro que hay que comenzar por la Policía, pero pasando por el barrio, el empleo, la familia, el cura del barrio. Si no es recuperable la Policía que tenemos, ¿cuándo comenzaremos a formar la nueva?

            Sin riesgos de patria invadida ni nación  en guerra, qué hace un país con grupos élites en las Fuerzas Armadas bien entrenados y mejor equipados, mientras su población se desangra, no solo de necesidades materiales, mala alimentación, desempleo o ambiente de insalubridad, sino además y sobre todo de inseguridad ciudadana.

            Somos un país tomado por la delincuencia. Si no te asalta el delincuente común, te asalta una patrulla policial “porque los muchachos solo ganan RD$5,000 y tienen que completar el salario con el dinerillo de la clase media”. (En esta parte donde uno quiere recordarles los deslices sexuales de sus progenitores a quienes afirman que en el país la presión tributaria es baja).

            Algo hay que hacer y hay que comenzar a hacerlo rápido.

            Endurecer las pruebas psiquiátricas para conceder permisos de porte y tenencia de armas, apresar sin fianza a todo el que porte un arma sin permiso o sea encontrado armado –con permiso- pero en un lugar de diversión donde está prohibido hacerlo, y esto incluye a policías y militares.

            ¡Es tan difícil ubicar a los curas de los barrios, los Jesús de cada día, y empoderarlos y entregarles los recursos necesarios para que puedan hacer su trabajo de cristianismo del bueno, que de eso se trata la cuestión de Dios: de intentar ser bueno, perdonar y hacer el bien… hasta donde duela!

            Se me quedan sugerencias, y don Radha ya espera el bulevar, pero insisto en preguntar: ¿Es tan difícil? ¿Cuándo comenzamos?

El error de una querella

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            Si lo que inspiró el fallido intento de sometimiento a Leonel Fernández de parte de Guillermo Moreno hubiera sido el “rescate moral” del país, el asunto hubiera comenzado por los ex funcionarios de su gobierno que no soportan la más mínima auditoria visual y no se avergüenzan de mostrar unos bienes que no pueden explicar.

            Por ahí, y no por un Leonel Fernández que en treinta años de conocerlo la única ostentación que siempre nos ha hechos es la de sus libros.

            El asunto fue tan político que comenzó por donde debió terminar.

            Y es que no existía la más remota posibilidad de someter a Fernández “por lavado” si antes no se demostraba que existe quien ha robado y necesita que le “laven” sus fechorías.

            La ley prohíbe que una empresa haga donaciones a un funcionario público pero no a una fundación de la que forma parte, incluso como presidente, ese funcionario. A eso se refiere la fiscal del D.N. Reynoso cuando afirma que no puede dar curso a una querella que busca que se condene lo que la ley no prohíbe.

            Para crear la FUNGLODE “nadie pidió tanto en tan poco tiempo”. Pocos ricos del país se quedaron sin aportar para que FUNGLODE existiera. Entonces, ¿por qué no han sido esos grupos/personalidades sometidos a la justicia por haber generado el supuesto dinero sucio que supuestamente lavó FUNGLODE?

            En un país donde ha sido tradición que altos funcionarios reciban de parte de los ricos, suplidores o no del Estado, regalos multimillonarios que sí pueden heredar sus hijos y viudas, ¿por qué obsesionarse contra una fundación cuyos servicios prestados a la sociedad están a la vista de todos? Una fundación que por ley no puede ser heredada por nadie, como Celso Marranzini Pérez no heredará el Instituto de Rehabilitación el día en que falte doña Mary.

            La estrategia de los adversarios de LF no solo es abusiva, sino además torpe. Esta victimización de LF está generando una inusitada solidaridad con el ex presidente, y de paso, acelerando una recuperación política que las encuestas confirman.

            No es con querellas imposibles sino con duro trabajo político y correctas estrategias como se ha de vencer a LF. Por eso, los adversarios de LF deberían crear desde ya una gran alianza electoral para enfrentarlo pero políticamente. Para pescar tilapias hay que mojarse algo más que la espalda, o sea, trabajar sin descanso, dedicarse como un cura, entregarse como una amante frente al mar (era una noche sin luna).

            En 12 años de gobierno, muchos errores habrá cometido (y permitido que se cometiesen) LF. Pero quien le conoce sabe que lo de LF no son los bienes materiales sino el poder, los libros y el conocimiento, que es parte fundamental de la explicación de su éxito.  Leonel Fernández hace alardes del último libro recibido de París, y no de la finca, villa o casa de campo que no tiene.

            Leonel es un animal político 24/7. Y lo será ahora más que nunca, cuando se ve sometido como está a una dura campaña de acoso y derribo .

            Es un craso error el intentar conseguir en un estrado y  en los medios de comunicación lo que no se ha conseguido en las urnas y las calles.

            Si judicializando la lucha política se obtuviera el favor de los votantes, hoy y desde 1996, el presidente del país fuera don Vincho Castillo y no Danilo Medina.

“Cierta iglesia católica”

 

Al Dios del amor, que solo quiere que seamos buenos, hagamos el bien y poco más; y a los nombres, mujeres y hombres que son PROFAMILIA, por su amorosa misa de humana y cristiana solidaridad y compromiso.

En ambos casos somos una vergüenza, toda una potencia negativa en el continente. Los primeros en la lista de los peores.

Hablo del número de embarazos entre adolescentes (la mayoría menor de 14 años) y de la cifra de muertes de madres y sus infantes a la hora del parto.

Somos lo peor de lo peor de la América morena.

Como si una cucaracha que sí orinara fueran, ambos dramas de desolación y muerte mean encima de esta sociedad y mojan la dignidad y la vida de los más pobres, pero “cierta iglesia católica”, la heredera de Torquemada y enemiga de Montesinos- insiste en afirmar que llueve.

En este tema crucial desgarrador y desgarrante, que tiene como centro la urgente necesidad de educar a nuestros hijos ante una realidad sexual que está ahí y les convida, esa “cierta iglesia católica” ni tiñe ni da color, ni lava ni presta la batea, y esta vez (como otras tantas veces) pretende que vayan los hijos y las madres pobres sin el color de la dignidad y sin lavar jamás el derecho a una mejor vida con decencia y decoro, o simplemente a una mejor vida.

¿Llegará a ser algún día la República Dominicana un estado laico capaz de regir la vida de sus ciudadanos desde la libertad de cultos y de religión, o simplemente desde la libertad a secas? No lo sé. Pero a partir de ayer, algo ha comenzado a cambiar en el país.

Como el amor, a veces también el temor pasa. Para vivir en libertad hay que tener el coraje de ejercerla y en eso está la República Dominicana hoy más que ayer. A Roma se va por todas partes, pero sólo se llega con el primer paso.

Nadie duda de que en nuestro país lo que dice “cierta iglesia católica” va a misa, lo malo es cuando (-como en esta oportunidad y como en tantas otras veces-) quien se niega a asistir a la santa misa de la tolerancia y el respeto a los otros es “cierta iglesia católica”.

El ser occidental en su laberinto

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Parte del problema del ser humano de hoy, es su obsesión por las apariencias, el allante, el decorao. Los dominicanos sabemos muy mucho de eso.

         A tal punto se ha llegado en ese tema en Occidente, que la lucha de clases de Marx ha sido sustituida por la lucha de marcas de Milán o París. Ya los efectos negativos de esta crisis de valores y de modelo social hace tiempo llegaron a la economía mundial, -septiembre del 2008 con Lehman Brothers hecha pedazos- y todavía hoy no paran la explosión ni sus efectos.

         ¿De qué se trata?

         Facundo Cabral y Leonel Fernández, cada uno en lo suyo, (Cabral desde la inteligencia espiritual y Fernández desde la economía política y las relaciones internacionales) han explicado las razones de esta crisis que desde antes de iniciar el siglo XXI era existencial y que ahora es también económica y social. 

         Según me contó Facundo en un bar de “buena” mala vida en el barrio gótico de Barcelona, (hace ahora mil años), el hombre de la jodida post modernidad no puede ser feliz porque esclavo de las apariencias: “compra unos bienes que no necesita, con un dinero que no tiene, para impresionar a unas gentes que no conoce, ni él les importa.”

         Por su parte, según explicó con lujo de detalles el profesor Fernández Reyna en una sesión especial de la Asamblea de las Naciones Unidas, entre otras razones la economía occidental anda mal porque unos homo sapiens de la especulación mundial: “compran un petróleo/unos commodities que no necesitan, a unos señores que no los tienen y con un dinero que no poseen…” y así rueda una rueda que ya no depende de la producción ni los mercados, del hombre y su trabajo, sino de la especulación más  vulgar e inhumana.

         La ley natural de la oferta y la demanda ha sido sustituida por la ley de la especulación parasitaria, mortal para la estabilidad y sostenibilidad de la economía mundial y los gobiernos, y letal para la paz mundial a mediano plazo.

         Tal que  estas alturas de los desencuentros y los egoísmos,  sólo en el amor el corazón impone sus reglas y manda a “freír” a la lógica especulativa y rastrera. Por eso, existen quienes  mandan besos que sí tienen, a unos labios que sí los necesitan y esperan, y además, con una pasión que sí les importa porque les inspira vivir… a pesar de Lehman Brothers.       

Perdón por la ternura, pero es que a estas alturas de la infelicidad/vacíos existenciales del ser occidental, ha quedado demostrado con vehemencia andaluza y con la terquedad de un cobrador catalán, que lo que hoy necesita el mundo no son economistas de la especulación sino maestros del buen querer, profesoras de nobles sentimientos (y piernas infinitas) para amar y ser amadas con todas sus horizontales consecuencias, por alcanzar con Machado la utilidad de todas nuestras utilidades: “volvamos a la verdad, vanidad de vanidades.”

         (Hay que tener dinero, -es importante- pero solo para lograr vivir con la paz de espíritu de los pobres… y poco mas).

         Lo que no cura el amor, no hay médico, filósofo, presidente de república, abogada de FINJUS ni economista del BID que lo cure. Y eso, profesor, no hay thinktank que lo explique ni patrulla policial macuteadora que lo impida. 

Momentos

 

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“… de cosas que no sueles valorar” Julius Church

 

         ¿En qué momento ocurrió?

         Tal vez, que lo  peor de la casa imperial de don Fernando e Isabel llegara aquí hace algo más de cinco siglos, tuvo algo que ver con el asunto.

         O quizás algo explica, saber que estas tierras desde siempre han coleccionado verdugos; que aquí siempre han llegado demonios, algunos vestidos como Dios y hasta hablando en su nombre, “con argumentos tan poderosos, que lo indios vivos se convirtieron en cristianos muertos”, según Neruda, y ni bostezaban, don Radha, con crucifijo y todo

         Que siempre hayamos sido una frontera imperial, patio trasero o “parteatrá” de los imperios puede darnos una pista. Pero debo seguir investigando.

         Que hayamos ajusticiado a Trujillo pero en el nombre de las calles de urbanizaciones y barrios sigan  gobernando los trujillistas, debe servir de algo a esta búsqueda.

         Que cuando un hombre de las luces, don Juan Bosch, intentó encaminar el país hacia la democracia y la justicia social, unos curas sin más Dios que el poder terrenal y el Concordato y sus “boronas” lo echaran del Palacio Nacional con el visto bueno de unos guardias sin respeto y unos ricos sin más Dios que su dinero, algo explica. Pero tengo que seguir tratando…

         Que la corrupción sea la más solida y socialmente aceptada institución del país, después de la impunidad, of course, puede traernos luz. 

         Nuestra incapacidad para definir qué es prioritario-fundamental y qué es apenas importante, también puede ayudarnos.

         El país que tiene ya necesarios y útiles metros, autovías, túneles y elevados, no ha podido lograr lo fundamental y prioritario: dejar de ser líder negativo en Educación, embarazos de adolescentes o mortalidad materno infantil.

         Hablo de un país donde el Ministerio Publico es la suma de todas las precariedades, un país donde tres senadores reciben cada mes para sus chulerías clientelistas, más dinero que el que reciben del presupuesto nacional las fiscalías de Santo Domingo, Distrito Nacional y Santiago juntas. ¡No te  jode! Hablo de un país líder continental del atropello policial al ciudadano,  en el número de adolescentes/niñas embarazadas o violadas, que son, además, las víctimas demoníacas de un Opus Dei medieval y torquemada que les impide interrumpir el embarazo, y hasta recibir educación sexual.

         Es el país de todas las absurdidades, donde el “sicariato” es una empresa tan solida como un baninter de la muerte, donde el ciudadano está desamparado ante unas patrullas policiales que actúan como bandas de asaltantes “por un quinientón para cenar”…

         Es este infeliz país de todos los olvidos y todas la traiciones, quien a través de los legisladores que le representan acaba de crear una vaina –constitucionalizada y todo- que se llama DEFENSOR DEL PUEBLO, cuando no es siquiera capaz de algo tan simple como cumplir y hacer cumplir sus propias leyes.

         En qué jodido momento se fueron Dios y la María de vacaciones, cuándo se marchó la racionalidad y la lógica de esta patria cuyo único estandarte de salvación es la posibilidad del amor… pues antes que sucumbir a la traición y sus martirios, siempre será mejor obedecer a Dios (que es amor) y entregarnos al santo fornicio y sus delirios. (Por suerte, cada vez que, atrevido, vuelvo a robarle un beso a esa mujer, Lucifer nos ve, se enternece, se entrega a Dios, reza… y pospone de una vez la destrucción del universo. )

“Yes, We can”

         Entonces, resulta que sí, que puede un presidente y su gobierno corregir una vergüenza nacional que la partidocracia reinante que encabeza su propio partido infringió a la dignidad nacional, vaya usted a ver con cuáles electoreras intenciones.

         En abril de 1965, los dominicanos le demostraron al mundo que a los ejércitos que invaden pueblos dignos las balas le entran… y matan. Hoy, le ha tocado a un presidente demostrar que cuando hay apoyo popular (el movimiento por el 4%E es un ejemplo) y voluntad política, casi todo se puede, incluso ser dignos y decorosos.

         Entonces, resulta que sí, que sí se puede… que podemos.

         Para impedir que la partidocracia reinante vuelva a hacer aprobar un contrato como el de la Barrick Gold, hay que exigirle en las calles (-a esa partidocracia-) que apruebe cuanto antes una Ley de Partidos y modifique la de Elecciones, y sobre todo que permita que ambas puedan ser aplicadas.

         Y es que la “necesidad” de obtener fondos para ganar unos procesos electorales convertidos en vulgar actividad de compra y venta y “males menores”, es lo que ha llevado a la partidocracia TODA y en diferentes momentos a aceptar donaciones de narcos, lavadores, e incluso a firmar desde el Estado con inversionistas locales y extranjeros contratos de una injusticia inconmensurable (como la belleza de esa mujer trigueña con su inútil vestido blanco, ébano de Monalisa en primavera, con perdón, don Radha.)  Hablo de unos contratos que no son menos perversos que el firmado con la Barrick, salvo en el monto que involucran. 

         Cuando una partidocracia y sus lideres, un país y sus votantes se convencen de que el dinero todo lo puede, esa partidocracia y esos votantes harán todo por dinero. Y en eso estamos como sociedad.

         Por eso no cesa el narco ni el lavado, ni puede cesar la delincuencia común, pues la democracia es tan generosa que también nos iguala en el delito. El multimillonario y sus grupo firma un contrato leonino con el Estado, y el “tiguerebimbín” de Villa María te roba un BB y te asesina de ocho balazos. Cada quien delinque y es aberrante y nauseabundo como puede.

         Quirino no es sueco, más bien fue casi un senador de la República, y Agosto Figueroa estuvo diez años coleccionando pubis, cédulas, carnets, pero según el ministerio público (¡no te jode!) los únicos que le acompañaron en su aventura fueron unos chicos bien en malos pasos y una doña Bárbara conLOUIS VUITTON y unos íntimos dones que aquí no deben ser citados.

         Lo importante de esta renegociación no es el dinero –que es demasiado importante- sino el ejemplo.

         Si se ha enfrentado con éxito a la Barrick Gold, se puede conversar en serio con las empresas generadores de electricidad, enfrentar de una vez el caos del transporte público y sus empresarios violentos y multimillonarios, la anarquía de la universidad del Estado, el monopolio de FENATRADO que sí representa atentado contra la seguridad jurídica del país.

         Puede que, incluso después de este buen comienzo, se anime el Presidente y desempolvando el penúltimo folleto de la ya constitucionalizada  Estrategia Nacional de Desarrollo, más el original del Informe Attali que tiene don Temo en su despacho, se decida a aplicarlos con buenas formas, y si no, a aplicarlo. Claro que el pueblo dominicano, como esta vez, le apoyaría incluso en las calles… si fuera necesario.  “Yes we can”, yes, we can”. Claro que podemos, claro que podemos.